Durante mucho tiempo no había una ciencia o un método profesional para domar los caballos, pues se aplicaba todo lo que se le ocurriera al domador, quienes imponían su fuerza maltratando al animalito mediante crueles torturas para intentar quebrar el espíritu del animal, hasta que el animalito obedeciera por miedo o por dolor, sin embargo, esta técnica obsoleta y poco provechosa, que no es más que puro maltrato animal, ya no se usa, sino que se emplea una técnica avanzada llamada el imprinting donde se intenta hacer que el animalito obedezca por confianza y amor a su dueño.

¿Qué es el imprinting?

Ganzos siguiendo a Korand Lorenz

El imprinting consiste en imprimir un estimulo al animal mientras éste se encuentra en una temprana edad, creando un vinculo paternal o filial en el animal, donde entienda que, uno está para protegerlo y guiarlo. De está forma, el animal, una vez identifique al ser humano como su líder, dará su vida por él. Fue practicado por primera vez por el famosísimo doctor Korand Lorenz, quién ha hecho uno de los aportes más grandes en el campo de la ciencias naturales, en la biología, y en el estudio del comportamiento animal. En resumen, las cosas se dieron así, Lorenz tenía unos gansos pequeños, que lo seguían a todos lados, tal cuál como los gansos pequeños siguen a su madre, entonces, él se dio cuenta que los gansitos lo habían identificado a él como si fuera su mamá gansa, y que esto se debía porque fue la primera imagen que vieron al momento de nacer, y porque él los cuidaba y alimentaba. Con el tiempo los gansos crecieron, y aun así seguían viendo al doctor como un miembro de la familia, y no como una amenaza, y hacían todo lo que él hacía, si él se quedaba sentado en un muro, toda la manada de gansos se quedaba sentada, si se paraba y se metía al agua, todos los gansos iban detrás de él, porque él los cuidaba y los amaba. Y es exactamente lo que debemos hacer con nuestros caballos, mediante un entrenamiento correcto y lleno de amor, debemos ser sus lideres, sus protectores, sus “padres” sus “cuidadores” y ellos nos seguirán voluntariamente y obedecerán mejor que por el miedo, el castigo o el dolor.

¿Cómo implementar el imprinting en los caballos?

Creando Vinculo con el potro

Su implementación debe comenzar a temprana edad cuando aun son potrillos, es decir, no dejar que la yegua lo crié solo, porque si el potro crece sin tener contacto con los humanos, crecerá arisco, lo que debemos hacer entonces es acostumbrar al animalito a que los humanos no son un peligro, criarlo nosotros y no la yegua, aunque siempre el animalito esté junto a su madre, pues nunca debe separarse de ella para no traumarlo.
Por esa razón, la implementación del imprinting debe iniciarse estando la madre cerca para que el potro se sienta protegido, y debe ser en una habitación de una caballeriza para que el potro no tenga a dónde huir. Se recomienda que se haga con dos personas, uno que sostiene a la madre, y que no participa del adiestramiento, sino que está junto a la madre, y el otro que se encargue de realizar el imprinting.
El proceso a iniciar no es tocar al potro, no es gritarle al potro, no es enseñarle “quién manda“, es tratar de crear confianza, un vinculo, una relación, que nuestra presencia sea normal para le potro, que no representamos una amenaza, sin embargo, antes de proceder a enseñarte el proceso, quiero que recordemos como es el funcionamiento del animal.

¿Como funciona el cerebro del caballo?

Hemisferios y la relación con el comportamiento

Se divide en dos hemisferio, el derecho y el izquierdo, en el hemisferio derecho, el animalito guarda una información que hace parte de su instinto de supervivencia, que sirve para huir de un peligro o para defenderse ante una posible amenaza, y allí se encuentra alojada una información genética de quién le ha hecho mayor daño a los caballos: el ser humano, entonces el animalito por el simple instinto, se siente amenazado ante la presencia de cualquier ser humano que se le acerque, y empieza a huir, a sudar de miedo, y ni si quiera parpadea, sus orejas están en alerta, y se ve tembloroso,y si el animal sufre un momento traumatico durante este primer encuentro con los hombres, quedará marcado, identificando a todos los hombres como amenazas, y será muy difícil hacerle confiar en el ser humano nuevamente, por eso, es que el imprinting debe hacerse con inteligencia, y mucha prudencia. En el hemisferio izquierdo del caballo, se encuentra la parte que analiza la situación y que aprende, es la parte que ayuda a identificar al ser humano como un ayudador, y no como una amenaza, y una vez esta parte da el aval al caballo, éste comienza a dejar de huir, comienza espabilar, a parpadear, a relajar las orejas, comienza saborear y a oler, y se tranquiliza. Entonces, en el hemisferio derecho la parte instintiva, y en el izquierdo la parte analítica.

Inicio del vinculo

Un vinculo fuerte solo puede ser moldeado en la edad temprana del animal

Lo primero, es tratar de tener un contacto visual con el potro, sin tocarlo, sino rodeándolo de frente, nunca acercándose por detrás, sino acercándose paso a paso pero guardando distancia, como tratando de decirle al animalito “aquí estoy, y no te está pasando nada, soy tu amigo“, y cuando se note un poco más acostumbrado, intentas acercarte un poco más, pero luego te alejas, para que se le pase esa presión, porque cuando te acercas el animalito sufre una tensión impresionante, y cuando te alejas él se calma un poco, entonces, allí aumentas la presión, y la sueltas, vuelves a acercarte y aumenta la presión, y vuelve y te alejas y él se relaja, y repites este procedimiento hasta que él se vaya acostumbrando a tu presencia. La idea es luego mostrarle la mano al potro, se la muestras, y luego se la quitas, para que él reconozca tu mano, vuelves a alejarte , luego le presentas otra vez la mano, pasándola por encima de su cabeza, sin tocarlo por el aire, y así hasta que logres sobarle el rostro, de arriba hacia abajo, cuando el animalito entiende que no eres una amenaza, comienza a olerte de cerca. El asunto está en que el animalito va a entender que tu presencia, y tu mano, no le harán ningún daño. Luego con un cáñamo le vamos a enseñar que el cabestro no hace daño, y a comenzar a acostumbrarlo a que tiene que usarlo, y es importante no causarle dolor, para que el animalito no se traumatice, recordando que no se puede halar de la nuca hacia delante, sino desde los lados, y enseñarle a girar, pero sin hacerle fuerza todo el tiempo al cáñamo, pues solo es necesario tensionarlo un poco, hasta que el animalito de un paso, y cuando avance, inmediatamente aflojar el cáñamo, luego otra vez, un poco de fuerza, y cuando de un paso, tu le sueltas la fuerza, así el va a entendiendo que cada vez que lo tensionen del cañamo, él debe avanzar.

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